Ponente
Descripción
En las últimas décadas se ha observado una clara tendencia al alza de los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED), consolidándose como una importante fuente de recursos para el financiamiento de inversiones. De igual forma se puede afirmar que, los períodos donde ha crecido más el ingreso per cápita están antecedidos por períodos de grandes entradas de IED, por lo que se podría sospechar de la existencia de relaciones de causalidad entre ambas variables. En este contexto resulta interesante evaluar el impacto que puede tener la IED en el ingreso per cápita, tomándose como caso de estudio tres grupos de países: desarrollados, emergentes y subdesarrollados. Con este fin fue realizado un estudio econométrico basado en el análisis de efectos fijos para datos de panel en el período 1990-2021, con el objetivo de corroborar la relevancia que tienen estos flujos sobre el ingreso per cápita, demostrando que la heterogeneidad estructural termina por definir la dinámica de la economía. Como principal resultado, fueron encontradas grandes diferencias en la durabilidad del impacto entre los distintos grupos. Los países con mayores ingresos poseen mejores condiciones para asumir estas nuevas inversiones, lo que puede explicar la poca efectividad hallada de las entradas de IED en las economías de menores ingresos. Será recomendable entonces para una nación subdesarrollada trabajar en el fortalecimiento de su infraestructura, potenciar el acompañamiento institucional, así como la constante capacitación y aprovechamiento de las capacidades de los recursos humanos, para así maximizar la entrada de los flujos de IED como impulsores del desarrollo económico.